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miércoles, 11 de mayo de 2022

POETAS MALLORQUINES

SECCIÓN LITERARIA. 

POETAS MALLORQUINES (1). (Extracto de REVISTA DE ESPAÑA Y SUS PROVINCIAS DE ULTRAMAR)

(1) En nuestro número del 15 del pasado octubre prometimos para el siguiente el artículo de los poetas cubanos, cosa que no pudo tener tampoco efecto por lo que dijimos aquel día; y hoy, que íbamos a cumplir con esta deuda, nos ha parecido también suspenderlo, para dar en su lugar el que acabamos de recibir extendido por el conocido literato el señor don Joaquín María Bover, residente en Palma de Mallorca, y que viene a ser como el ensayo crítico de los poetas de aquel suelo. De este modo, habiendo ya publicado el artículo de los poetas canarios, seguirá este y después el de los cubanos, más distantes que unos y otros de nuestra madre patria. La erudición y la crítica que se notan en este trabajo no desdicen por cierto de las prendas que este autor ha manifestado en otros. Hubiéramos querido en obsequio de su pensamiento y del gusto de nuestros lectores darlo íntegro: pero, no nos lo permiten los límites estrechos de que disponemos para las demás materias. 

Mallorca, madre fecunda de hombres en todos conceptos eminentes, ha producido también, desde la antigüedad más remota, vates que supieron distinguirse en los certámenes que celebraban las academias de Barcelona y Tolosa. En el siglo XIII (sólo se lee III), cuando la rima vulgar empezaba y era tan estimada la que se llamó gaya scienciaBernardo Mogoda, uno de los caballeros que siguieron a don Jaime I en la conquista de esta isla, creído en el instinto de vaticinar y en el influjo de las estrellas, escribió en el estilo bíblico y oriental muchas predicciones de prosperidades y de infortunios. 

Con las estrofas que siguen parece que quiso pintar la derrota que en 1343 experimentó D. Jaime III último rey de Mallorca.

Lo rey se despedía 

ab sola una galera; 

vindrá á la ribera

ja destrosada. 

Dient ab ven (veu) alzada: 

lo reina per qui sona, 

dirán: per la corona 

aragonesa." 


Els contraris l' han presa 

despres de la victoria; 

per eterna memoria 

será perduda. 


En la plassa venzuda 

corps y voltons carnatje 

faran en lo ribatje

dels homens presa. 


Por aquel mismo tiempo vino al mundo Raimundo Lulio, aquel ingenio asombroso que antes que Bacon de Verulamio alzase el noble grito de libertad filosófica y mucho antes que el célebre Erasmo diera al orbe literario días de gloria y honor a las ciencias útiles; dotado por la naturaleza de vastos y grandiosos proyectos, de sublime talento y comprensión universal, dio un agigantado paso en la escabrosa senda del saber, y sepultando en el olvido las ridículas formas del ergotismo, al través de la atmósfera de oscurantismo en que yacían sepultados los pueblos de la Europa, cultivando las lenguas orientales, y observando el majestuoso y sencillo curso de las leyes que rigen al orbe físico, dio el ejemplo, que sirvió de pauta a los restauradores de las ciencias, de establecer sobre la observación y experiencia los conocimientos físicos, que auxiliados de las matemáticas son deudores a Lulio de los rápidos progresos que Newton y demás sabios de primer orden hicieron en el vasto campo de la naturaleza. El inventor de la aguja náutica y del ácido nítrico, el hombre grande de su tiempo, el mallorquín Raimundo Lulio, (Ramón o Ramon Lull) escribía a sus discípulos del colegio de Miramar en esta isla: 

Rey poderos de l' alta cort divína 

quil fragil hom volgués ab vos vnir, 

teniu recort dels qui triste ruina 

de mort cruel en esta vall mesquina 

volen per vos passar y sofferir: 

Datslos esforz d' honrar y venerarvos 

yab (y ab : y con) alta veu tots temps glorificarvos. 


Frares menors ab ven (veu) clar argentina 

recordats ja de qui 's volgué vestir 

la nostra carn obrint del cel la mina, 

á Miramar á la gent mallorquina 

y al seu gran rey han fet prest construir: 

aquets, Senyor, iran tots per loarvos (pone lo-arvos) 

á convertir los moros en amarvos. 


¿Qué tarden donchs de sonar llur botzina 

los precadors que volen Deu servir, 

bísbes, abats, priors quin la fusina 

d' aquest mon trist per lór fan contramina 

los pobres tots dexant de fam perir? 

Que fan los reis que tarden en mostrarvos 

quel seu tresor es sols en exalzarvos? 


Grans y mitjans y chichs dins la cortina 

d' oprobis grans me volen escarnir; 

y amor ab plors y greus suspirs refina 

mon esperit en vos qui sou la tina 

del meu cos trist quis vol en vos languir: 

lenteniment, volér en recordarvos 

aumenten ja y en tot temps desitxarvos. 


Servir donchs vull, humil verge Maria, 

de mon poder, puis desitg esperanza 

prest m'ha tramés. Blanquerna ¿quin sabria 

dir hon teniu la vostra cetla pia 

perqu' hey servis l' Etern yo sens tardanza? 

y 'l meu desitg pogués tot saciarse 

en ell en qui tot sol pot alegrarse. 

El mismo Lulio empieza así su excelente plegaria al (pone la) Todopoderoso, plegaria que no ha visto aún la luz pública:

(Gerónimo Rosselló publica Obras rimadas de Ramon Lull escritas en idioma catalan-provenzal en 1859, seguidas de un glosario de voces anticuadas. El siguiente poema aparece con ligeras variantes) 

Alt en lo cel hont es la cort divina 

Ma pensa veu ab fervor inflamat 

que vos, Señyor, plorau de la ruina 

del mal etern á hont lo mon camina 

y est gran mal vos te granment irát. 


Plorau, Señyor, que mos ulls plorarán 

ab dolros plant vos faran compañía 

Señyor plorau que a Miramar irán (pone írán) 

faels sarvents que per vos penarán 

portant silicis dejunant cada dia. 

Mirau Señyor las nafras canceradas etc. (Atentos a: las, nafras, canceradas)

A principios del siglo XIV floreció el anónimo conocido con el nombre de mercader mallorquí, quien en una de sus poesías expresa elegantemente el desdén: 

Cercats duy may, ja siats bella e pros 

quels vostres pres e laurs eris plasents: 

car vengút es lo temps quem aurets menys; 

nom anziura vostro sguard amoros 

ne la semblanza gaya; 

car trobat nay 

altre quim play 

sol que luy playa 

altra sens vos perque lin voltray be 

e tindrem car s' amor que axis convé. 

Otro poeta floreció por aquel mismo tiempo que es notable por la pureza de versificación y por la perfección de lenguaje. Hablamos de Lorongo, hijo de Ferrario Roselló (Rosselló), consejero del rey don Jaime III de Mallorca y hermano de Saura casada con el infante don Sancho de este reino. Escribió un epitalamio al casamiento de su tía Blanca con el conde de Cardona y es de notar lo dulce y sentimental de la segunda estrofa. 

A vos jo li dou le blanque doncele, 

á vos alt Señyor de tant clar linatje: 

ella es de mon quor rique maravele, 

de vostra notblia molt brilant estrele 

y á vostra quorona será un adornatje. 


Si donchs la teniu ab molt gran valia 

y de ses virtuts n' estau molt prendat, 

el meu sperit, Blanque perla mia, 

el jorn que ixquires de ma compañya 

quedá ab plor y dol del tot ofuscat. 


Si arnesos y lansas y escuts y quoronas 

aportau señyor dels inclits passats 

qui tembran las armas dels Folchs y Cardonas 

que en tantas asañyas tan altas personas 

molts de sarrayns veren traspasats; 


La vostra motler ab roitjios pavesos 

y ab virtuts y merits yl vostro blassó 

y vostre notblía y fets gentilesos 

ab los de lurs avis serán adornesos 

ab barras y sanch del rey de Aragó

Generalizado el gusto a la poesía lemosina necesario era un libro que fijase las reglas para aprender a escribirla con toda perfección. Este libro apareció a mediados del siglo XIV siendo su autor el mallorquín Berenguer Noya.

Romeo Burguera, (Romeu Bruguera) célebre dominico, privado íntimo del rey Felipe el Hermoso, a quien ayudó en la expulsión de los templarios, compuso varios tratados ascéticos en poesía lemosina. Su Biblia rimada é en romans, es una verdadera traducción de la latina llamada aurora que en el siglo XII escribió Pedro de Riga, reducida a contar aisladamente en verso los principales sucesos de la historia sagrada con algunos de los sapienciales, inclusos los macabeos. Bruguera siguió el orden que tienen en la Biblia los libros históricos, sin omitir el de los proverbios, cuya traducción es graciosísima. Concluye con el Apocalipsis. Para muestra de su lenguaje copiaremos los versos con que termina el prólogo.

Asó ay de lati en romans tornat 

á honor de la contessa que Deus guard 

d'Ampurias marchessa á nom (1) 

(1) Creemos que esta marquesa de Ampurias es la hija de Guillermo de Peralta, vizconde de Cabrera, que murió a principios del siglo XIII según el historiador Bosch. 

E fo fila dun gran rich hom 

que fo vezcomte de Cabrera 

é lexá esta hereteyre 

de Muntsoriu e del vezcomptat 

tot quan havia la laxat 

de Cataluñya porta flor 

denseñyament é de valor, 

de franquea de gai parlar, 

dumilitat crey no ha par, 

de Deu li plats souen parlar 

molt dejunar e molt horar. 

La poesía académica o latina no empezó a cultivarse por mallorquines hasta principios del siglo XV. Entonces perdieron su boga los versos bárbaros y leoninos, y el canónigo Esperandeo Español, el caballero Arnaldo Descósy Antonio Geraldino, escribieron hexámetros muy dignos de la época de León X. De este último copiaremos los que puso sobre el sepulcro de Raimundo Lulio

sepulcro de Raimundo Lulio. Ramon Lull.


Clauditur hac Lulli Raimundi corpus in arca 

egregia quem stirpe tulit Gymnecia tellus. 

Mollis amator erat primaevo in flore juvente, 

mortali implicitur cura; mox pectora mutans 

in coelum tollensque oculos, peritura reliquit 

inventa est sordes; lateque est divinitus illi 

infusum ingenium, naturae arcana resolvens; 

perque omnes errans artes coelique recessus 

edidit in toto celebranda volumina mundo. 

Ipse quoque inmenso solers errabit in orbe, 

ut Christi leges alio sub sole locatos 

funderet in populos, paganaque pectora nostrae 

verteret ad cultum fidei, Christumque docéret 

esse Deum atque hominem genitrice e virgine natum

qua propter quando divis gens hunc barbara saxis

agressa est, cessit Libitis detrusus ab oris, 

dumque solum natale petit, Balearica regna

in patria senior prospectu fessus obivit. 

Español escribió a la memoria de su padre, que fue uno de los héroes que más se distinguieron en la defensa de Rhodas (Rodas), contra la invasión del Soldán (sultán) de Egipto que tuvo lugar en 1439, los versos que siguen: 

Hic hic Spagnolius tuus o Majorica tutor 

Cujus est a proavis durat in urbe domus 

Ausus multa quidem fungens tot honoribus urbis 

Effulsitque loco mens bona semper opum 

concordes animo natos sex forte reliquit 

creverat undeno mira nepote quies 

Trinacriam atque Rhodon ductae Hariamque triremis 

plausibus hic praetor laetitiaque fuit 

naumachia duros fausta mox fuderat hostes 

id Maetona ducem prospiciens coluit 

quumque diu Cyprus premeretur fessa tirano 

insiluit classis sub cruce vasta Rodi

cui fervens inerat coram Balearicus ardor 

hoc acamas celebris consule mons gemuit 

contigit hinc tanden per lustra ophtalmia septem 

lumina cesserunt tabuit inde caro 

dicamus is nataeque duae Leonoraque conjux 

prima jacet simul hic natus ex alia 

nunc igitur gaudere juvat compage negata 

en à morte pius quisque resurget ovans. 

En los versos de Arnaldo Descós se observa una elegancia de lenguaje y una pureza de latinidad que pueden competir con las producciones de los autores clásicos. Descós fue uno de los literatos más conocidos de su época. En sus epístolas hace mención honorífica de su maestro el célebre Pedro Daqui, de su condiscípulo Juan de Malleon, obispo de Salamanca y de su amigo Bernardo Bohil, delegado apostólico en la expedición de Colón a las Indias. Así se expresa Descós en una de sus producciones: 

Si divum, ut fama est, servat tutela poetas, 

nunc ades, et gressus dirige virgo meos. 

Nil prossunt mussae, nil carminis auctor Apollo, 

ut possim justos nunc reperire pedes. 

Oh utinam versu tantas exponere laudes 

possem ut tam faustum nunc celebrare diem! 

Ergo subvenias inopi tua sacra canenti, 

conceptum ut referam, qui sine labe fuit. 

También cultivó Descós la poesía vulgar o lemosina, y en una, dedicada a la Purísima Concepción, son notables los versos que siguen: 

Perque es mastér que vos Verge sagrada 

ab vostro fill siau la nostra guia, 

clarificau la pensa entenebrada, 

y subveniu me llengua poc limada

que us puga dír ab nova melodia 

noves loors de vostre gran altesa 

qui de tot crim é pecat fou illesa.

(Se concluirá en el próximo número.) 

(Continuación.) 

Raimundo Lulio, como dice Quadrado, era en aquel tiempo la fuente que inspiraba a los poetas y en que bebían nuestros sabios: en su honor y en su nombre se exigían cátedras, en su honor se celebraban certámenes como el famoso de 1502, y la prensa mallorquina apenas ha sudado sino comentarios a sus obras. ¡Bien merecía esto y mucho más el hombre extraordinario que por dos siglos tuvo por discípulo al mundo entero! En el citado certamen de 1502 se distinguieron los poetas Antonio Massot, Gaspar de Verí (Veri), Jorge Albér y Juan Odón Menorca. De todos ellos hay excelentes composiciones: todos se lucieron a la par, y Gaspar de Veri, a quien se adjudicó el premio, recitó una larga poesía en la que es notable esta estrofa: 

Ram, on se cull, de flors molta natura 
l'ull qui preveu, en evitar lo mal 
segura mar, qui en lo temporal 
lo navegant, eximeix de presura 
rosa suau, als doctes qui refrega 
pom redolent, de un saber infús 
capsa d'unguents, on no ha res confús 
aigua de font, qui los provectes rega. 

El esclarecido literato Nicolás de Pax uno de los primeros catedráticos de la universidad de Alcalá, muy favorecido de su fundador el célebre cardenal Jiménez de Cisneros, habla del monte de Rauda, monumento que la naturaleza quiso prevenir para mostrar al orgullo mallorquín el teatro de las visiones misteriosas del gran Raimundo Lulio, en los términos siguientes: 

Rauda tenens regni centrum Balearis, ab alto 
aequor et ingentes undique monstrat agros. 
Panditur ad Phoebi radios, umbracula passim 
prospectus varios concava saxa parant. 
Elevat ingenium, curas expectorat omnes 
totaque vivaci pectora membra novat. 
Hic bibit infusum Raymundus dogma supernè; 
hic quoque mirandum condidit artis opus. 
Angelus hic illi visus, pastoris amictu, 
praebuit et meritis oscula multa libris. 
Dixit eos varia passuros multa sub hoste; 
sed foire pro sancta fortia tela fide. 
Tunc erecta sacrum collustrans cella cacumen, 
plena venustatis Gratia nomen habet. 
hinc manare potest doctrinae splendor in orbem, 
hinc sibi perniciem secta maligna timens. 

Por este tiempo el virtuoso sacerdote Francisco Prats ya había publicado en prosa y verso su devotísima contemplació y su poema del Sacrament de bona gracia. Empieza este último con la estrofa que sigue: 

Caritat me forsa, y ley me incita 
loar lo misteri de laucaristía 
lo poc exercici los señys me desvía 
en loc baix me posa y el desitg limita 
la ploma es presta y no gos escriure
perque la invidia rependre amenasa
las nafres ya em dolen y treball me brasa
sol Crist Deu y home men pot fer desliure. 


Jaime de Oleza y Zanglada hijo de una familia ilustre en la que se radicó el cultivo de los conocimientos humanos, escribió en excelentes dísticos latinos un libro de lege cristiana et de cuadruplici peste mundi, en el que apoya su doctrina con bellas razones y sólidas sentencias. En esta obra reprende los vicios, detesta la escuela de los nominales, demuestra la vanidad de las predicciones astrológicas, y confunde la filosofía de Averroes y de todos los antiguos. Este mismo Oleza escribió en rima otras varias obras y un cancionero teologal y espiritual. Como muestra de su numen poético copiaremos el epigrama que dirigió al doctor Caldentey con motivo de haber publicado un tratado del maestro Gerson; 

Perstrinxit legis praxim: moresque Joannes 
cui de Gersono nomen habere datur. 
Si ergo tuum lector pectus coelestia tangunt: 
hunc eme: plus solus que ubi mille dabit. 
Iste docet mores sacros: animunque perornat: 
vitaque sit nobis qua peragenda via. 
Quid sit honestum: quid justum: quid denique sanctum: 
quidve pium monstrat: quae fugienda mala: 
detegit hic coelum: et callem flagrantis averni: 
neu phleget honteis afficere malis. 
Ad summam hic vigili ducit rectore carinam: 
quae mundi immergi naufraga possit aquis. 
Huic igitur grates tanto pro munere lector 
redde: sed est nobis gratia habenda magis. 
Ille opus exegit: fateor: sed copia habendi: 
nostra est per terras multiplicata manu. 

Del citado Jayme de Oleza fue hijo Francisco, quien con motivo del dolor que le causó la muerte de su esposa doña Beatriz de Sant Martí, escribió el excelente poema titulado menosprecio del mundo, anticipando en él la versificación majestuosa y pura de León y Garcilaso. Con dificultad se 
encontrará elegía más tierna y suave. Empieza así: 

Ab manta de plors el cel se cobria. 
Y tota la terra mostrava gran dol, 
mirand d'aquest mon del tot se partia 
la qui de virtuts granment resplandia 
tristor señyalava la lluna y el sol. 
Oh triste jornada! oh cruel partida! 
oh perdua digna de plor y lament 
morir la qui era de tants bens complida 
y de tantas gracias estaba ennoblida 
que loar ni plañyer nos pot dignament. 

Describiendo el día del juicio final, pone en boca del Juez eterno las palabras siguientes, dignas del poeta Dante. Dirigiéndose Dios a los buenos les dice: 

Veniu beneits del meu Etern Pare 
puis treballs y penas en lo mon sentis 
posseiu lo regna preniulo desdara 
car puis meu servit es just queus ampare 
yus done per premi letern paradis. 
Donat meu á beura cuant yo sedetjaba 
haveume vestit essent despullát 
haveume pascút cuant yo fametjava 
haveume acollit cuant peregrinava 
y essent en la carcer heume consolát. 

Con los versos que siguen habla Dios a los malos, pintándoles el horror de las penas del infierno. 

Per darvos lo sou vos crida y espera 
de plors y suspirs ab grans atambors; 
los crits serán pifres, les flamas bandera, 
fereu escuadrons de nova manera 
ab molts arcabusos de cruels dolors. 

Dins lo foch ardent feréu ordenanza 
ab gran desconcert tot temps caminant, 
tindreu dura guerra ab tota ultransa, 
de pan (pau) no tenint ya mes esperanza 
los uns contra els altres granment batallant. 

Ni es cansaran mai los potents ministres, 
ni porán morir los qui penarán; 
rebrán de continu encontres sinistres; 
seran los jamechs clarins e ministres 
qui en tal exercit tot temps sonaran. 

Miraume las nafres vui com resplandexen, 
las cuals mai volgues vivint contemplar! 
Mirau los assots cuant bells aparexen! 
Mirau vui la creu que els bons tots conexen! 
No volteu la cara que be es de mirar. 

Ni Rioja cantó con más sublimidad y energía lo vano y fugitivo de las grandezas del mundo. 

Tengan de continu en nostra memoria 
los treballs y penas de nostres pasats. 
Mirem los sepulcres dels rich (richs) y sa gloria, 
y las grans banderas señyals de victoria, 
apres de tants plers hon son arribats. 
Mirém del gran Cesar los fets valerosos 
quil mon ab batallas ha tot subyugat, 
mirem de Annibal los actes famosos 
y dels Scipions los fets gloriosos 
escer ya no res vuy tot lo pasat. 

Ahon son las honras que han alcanzadas, 
y los tants triunfos de gloria gran? 
hon las pedras finas en or engastadas 
y las ricas robas de perlas brodadas? 
mirau vui que son, mirau hon están! 

Hon son las viandas granment esquisidas 
en los convits bells tots plens de delit? (delit : deleite)
Ahont las gran casas honradas, fornidas, 
y d'or y d' atzur pintadas guarnidas? 
Mirau com es tot vui ya preterít! (pretérito : pasado) 

Al mismo Francisco de Oleza debió el mundo literario una preciosa arte poética escrita en lemosín con el título de Nova art de trovar. Tratando en el prólogo del abandono en que se hallaba la poesía dice: 

L'art estava sepultada 
en sepulcra lemosí
mes ara desenterrada 
y molt ben afeyzonada
para tot bon us y fí, 
la us dona un malorquí

Entre los varios ejemplos de poesías de todas clases, es notable esta preciosa quintilla: 

Las testas y las costellas 
que tu veus en lo fossar 
spinadas y cañyellas
personas foren molt bellas, 
y tu comells has tornar. (com ells : como ellos, como ellas)

Un hijo del citado Francisco, llamado Jaime de Oleza y San Martí, escribió un hermoso poema en que Jesucristo abre una justa, y como mantenedor de ella sale triunfante de los vicios y de la muerte.
Cuando en 1541 vino a esta isla el rey don Carlos I, los mallorquines Juan Genovard (Ginovart), Pedro Autich (Antich), Gaspar Vidal, Tomás Marcer y Jayme Romañyá hicieron lucir su numen poético. Lamentándose el primero de la decadencia de Mallorca dirigió al monarca los preciosos dísticos que siguen: 

Dum fortuna dabat, titulis quod pingerer auri, 
invidisse mihi plurima regna putes. 
Non eram ab infroenis numidis direpta, sed illi 
nomine pallebant candidiore meo. 
Tunc mea tercentum complebant littora puppes, 
mercibus et variis, Carole, dives eram; 
nunc jaceo infelix: vix sum miserabilis ulli, 
vixque meo possum tutior esse sinu. 
Quare moesta, precor, prisco me redde nitori, 
ponendo numidis dura lupata feris; 
respice sollicitam, Caesar (pone Coesar), mitissime princeps; 
principis est, miseros erupuisse malis. 

Romañyá, a más de las diferentes poesías que escribió en dicha ocasión, fue autor de una comedia latina sobre el rico epulón, titulada Gastrimargus, miserable imitación de las de Plauto y Terencio. Esta comedia, ya que no por su mérito, es interesante para la historia del arte dramático, porque puede decirse que se le ve en ella en su primer desarrollo y como en su infancia. Por su asunto, tomado de la historia sagrada, pertenece a los misterios, a los que en los siglos medios debió su origen el teatro moderno, al paso que en sus formas y en su lenguaje, aunque rudo muchas veces y sin combinación métrica de ningún género, se observan reminiscencias de los autores clásicos latinos que con tanto ardor eran estudiados e imitados en el siglo XVI. 
En este mismo siglo floreció el erudito sacerdote Dionisio Pon (Pont), que solía firmar sus poesías con el anagrama de Disiponsi. En su curioso poema de la batalla de Lepanto, habla de las proezas del capitán don Juan Despuig y Mir, y dice: 

Que ilustre gent castellana 
aportaba don Joan, 
gent tudesca, italiana, 
que hauran fet de tallár carn. 

De Mallorca, isla dorada, 
es allí Puig capitá, 
que dels moros de Granada 
porta la gent carnisada, 
que per ell pochs turchs y há. 

Per totas parts esta nova 
fará de asó gran sentit: 
tant lo rich, com home y dona, 
tot estament de persona 
prega per ell dia y nit. 

Entusiasta Dionisio Pont por las glorias de su patria, las cantó con la exageración que se lee en el siguiente epigrama que publicó como propio el cronista D. Juan Dameto, a quien tanto imita en los plagios, aunque con menos circunspección, otro cronista de nuestros días: 

Divitias natura parens balearibus omnes 
contulit, et divum munera quisque sua. 
Insula dives opum, Neptuni pulcher ocellus, 
Mars hic imperium possidet, atque Venus. 
Palladis hic domus est, Cererisque et grata Lydi 
gaudia, cum garis aurea Flora tuis. 
Ambit aquis Nereus pro muro spumens omnem 
aequoreis largè, divitiisque beat. 
Dotibus his prestat cunctas Majorica tellus; 
hic mihi certa quies vivere, et opto mori. 

Contemporáneos a los poetas de que acabamos de hacer mención fueron el P. Antonio Pon, arzobispo de Oristañy, y el doctor Benito Español, sacerdote de gran virtud y doctrina, a quien Francisco de Oleza dedicó su menosprecio 
del mundo. Contestó a la dedicatoria con estos hermosos versos: 

Mostrau lobra vostra puis es be rimada 
y donaune copia á qui la volrá 
que vostra señyora qui visque honrada 
y ab molt bona fama está sepultada 
al cel ab los angels sen alegrará. 

Y las vostras coplas serán unas mostras 
de homens y donas segons he legit 
y ab tals sentecias per las vidas nostras 
qui volrá entendre los documens vostras 
tendrá en memoria lo mon aborrit. 

Yo per la part mia per fervos servicis 
en totas mes horas ne faré records 
que puis en sa vida fou tants beneficis 
per lanima sua faré sacrificis 
legint cada dia lofici de morts. 

Almoines, responsos, faré per aquella 
moltas oracions per ella diré 
y ab cremants civis (ciris) en vostra capella 
ofertas y misas cantaré per ella 
y sobre el sepulcre sovint absolré. 

Dos poetas mallorquines encontramos también en el siglo XVI que hacen versos en castellano, pero estos versos, desnudos de toda energía, pueden reputarse por una prosa cortada por sílabas determinadas. El doctor en artes y medicina Damián Carbó, haciendo alarde de sus blasones y de sus gloriosos ascendientes, escribió al pie de su escudo de armas: 

La banda y saetas que veis y señales 
son armas sin duda que los mis pasados 
carbones dejaron con autos nombrados 
de fama y de gloria todas inmortales. 

Y fueron fundadas por autos de reyes 
que aquellas en pago de tantos servicios 
a ellos han dado grandes beneficios 
no siendo ingratos con muy justas leyes. 

De Roma Senados leemos que fueron 
y por el mal Sila no sin guerra fuerte 
cuarenta mil dellos todos duna muerte 
con Mario Carbó juntos recibieron. 
Hernando de la Cárcel cantó el desgraciado suceso del destrozo de una nave llamada San Roque, salvada por el capitán Juan de Luca, cuyo canto empieza así: 

Suele la necesidad 
ser tan diestra en cualquier hora 
que tenga oportunidad, 
que de cualquier novedad 
es muy perfecta inventora: 
y no sólo inventa y traza 
lo que es muy dificultoso, 
que aun en lo peligroso 
se pone sin mano escasa 
con corazón animoso. 

Concluye del modo siguiente: 

Saltó en tierra Luca luego 
y contando el caso, agro, 
muchos sespantan del ruego 
mas los que tienen sosiego 
van diciendo que es milagro. 
Y pues que vino a alcanzar 
Juan de Luca tal victoria 
contra infieles, viento y mar, 
roguemos al que es sin par 
que nos de al cabo la gloria. 

Los poetas mallorquines que más se distinguieron en el siglo XVII fueron: Mateo Descallar y Damato, hijo de una familia ilustre, de quien es un excelente canto a la virgen María: Nicolás Oliver y Fullana, capitán del ejército de Felipe IV, a quien sirvió en las guerras de Cataluña, y después fue 
cosmógrafo y cronista de Carlos II. Describió las islas Baleares con las octavas siguientes: 

El balear dominio se compone 
de varias islas, fuerte y abundante 
sobre las ondas, y marcial se opone 
con gran castillo al émulo arrogante. 
La de Mallorca, regia se propone 
del mar mediterráneo sol brillante; 
siendo Menorca, Ibiza y Formentera, 
sus más lucientes rayos y Cabrera. 

Yace en el quinto clima, inexpugnable (pone inespugnable)  
del báleo solio el mallorquín estado, 
por sus bélicos hijos formidable, 
y sus crujientes hondas celebrado: 
de Aragón margarita inestimable, 
en la navegación aventajado, 
vestido de frondosas maravillas 
con dos ciudades y opulentas villas. 

La real Palma en la mano aragonesa, 
de Mallorca metrópoli valiente, 
dio laurel digno a la cartaginesa 
y al gran Meleto nombre permanente. 
Mahometanas coronas interesa 
de insignes reyes tronco floreciente, 
puerto de fama, población de lustre 
con mitra episcopal y gente ilustre. 

Entre dos promontorios se levanta 
ciudad Alcudia, desde que aplaudida 
al mayor Carlos su obediencia canta: 
por el coral que pesca conocida. 
Lluchmayor de sus villas se decanta 
famosa por la lid que en su florida 
campaña dio del rey Jaime tercero 
la vida y cetro al enemigo acero. 

Campos, por sus salinas es famosa; 
bellísima y fructífera Porreras; 
Bollenza por sus mirtos prodigiosa; 
Artá milagros toda y primaveras; 
Sineu de los romanos plaza hermosa; 
Felanix, Petra y Manacor guerreras; 
Alaró con castillo inexpugnable, 
riquísima Inca y Soller admirable. 

La fértil isla de Menorca tiene 
una ciudad llamada Ciudadela 
en la agradable costa que contiene 
muralla que defiende y juez que cela. 
Del gran Magon fundada se previene, 
donde el audaz contrario no recela, 
Mahón, que entre otros pueblos se encastilla; 
sublime puerto y generosa villa. 

Sigue Ibiza de pinos coronada, 
dando nombre a su isla inaccesible; 
por el fuerte castillo tan nombrada, 
como por sus vecinos invencible. 
Hoy se ve Formentera despoblada; 
Cabrera se propone apetecible; 
cobrando fama entre otras Cunillera 
del ínclito Annibál patria guerrera. 

A mediados de este mismo siglo, floreció Rafael Bover (pone Bovér), a quien Quadrado llama el Garcilaso mallorquín. La siguiente muestra de su numen lírico hará conocer a nuestros lectores la exactitud de tal comparación. 

Aldea qui ets tan trista 
y sens remei algun per me tristeza, 
si no cegar ma vista, 
puis no tinc altra cosa que aspereza, 
en un camp sens verdura 
rahó es que yo muyra ab tal postura. 

Posát en esta aldea 
un pobre y trist pastor se lamentaba
ausent per sa idea
de lo que en aquest mon mes adoraba:
ja finirá sa vida
per no haberí en el camp cosa florida. 

Cert es, señora mia, 
que ya en el mes present los camps estaban 
tots verts ab gran porfia, 
y de ells a son temps fruits aguardaban; 
mes ab seguedad tanta 
no hayá fruit que esperar ya de tal planta. 

Si lo temps fes mudanza 
convertintse me pena áb alegría, 
se creu mia esperanza 
de que lo sech de vert se vestiria, 
y la favera ab flor, 
Cullint de totas parts lo fruit millor. 

No te esquives, pastora, 
de lo que yo te escric ab esta lira, 
que mon cor te adora: 
abrassét en amor y no en ira, 
Perdona ma osadia 
que per servirte a tu yo moriria. 

En el romance que sigue, agotó Bover la suavidad de sus tonos, e hizo triunfar el tiernísimo dialecto mallorquín. 

No te espantes que yo cant, 
perque men pren com es cisna, 
qui cuant ya no te esperanzas 
contant acaba sus dias. 
Com veix que ma desventura
de poder parlarte hem priva, 
de est molt que ma vida acapia, 
puis de aliment me servia. 
Mos ulls llamentan y ploran, 
mon cor se romp com a vidra, 
mas entrañas se arrebasan, 
ma esperanza se mostia etc. 

Pertenecen también al siglo XVII Jaime Pujol abogado, autor de un poema en elogio del serenísimo infante D. Juan, y el doctor Antonio Gual, presbítero y canónigo de esta santa iglesia, digno imitador de Góngora. Entre otras poesías de este último tenemos el poema épico que escribió en 1646 con motivo de la pacificación de los partidos que dividían la nobleza mallorquina. Sus versos son excelentes, y como muestra de ellos copiaremos las octavas que siguen: 
….....
El puesto de dos vallas guarnecido, 
y en ellas dos informes arrimados 
bultos, que de lo humano se han vestido 
al yerro de las lanzas destinados: 
un duro azote de la diestra asido, 
y de sendos broqueles amparados; 
vestida ricamente de oro y grana 
el aurora salió aquella mañana. 
…....
Despertaron al sol confusas voces, 
festivo aplauso, alegres alaridos 
del vulgo y de la plebe que veloces 
se anticipan al puesto mal sufridos, 
No Ceres tal, a las villanas hoces 
los campos da de espigas guarnecidos, 
como se vieron por distancias tantas 
cubrir la arena las humanas plantas. 
…........
Juan Odón de Togores se descubre 
sobre un delfín terrestre que de estrellas 
la escama siembra de oro, que le cubre, 
de blancos grifos con labores bellas: 
su faz, que nube del plumaje encubre, 
por el campo marcial siembra centellas: 
y habiéndose ostentado reverente 
de su mantenedor se puso enfrente. 

Cuatro veces al son de los metales 
los polos de cristal se estremecieron; 
y del averno oscuro en los umbrales, 
de las herradas plantas se sintieron 
otras tantas los golpes desiguales 
con que el globo los brutos sacudieron, 
dejando con airoso movimiento 
de astillas cada cual poblado el viento. 

En el siglo XVIII florecieron don José de Pueyo y Pueyo, marqués de Campo Franco, que hizo ostentación de su excelente numen en la multitud de poesías que compuso en latín, castellano y francés: don Miguel Bover y Ramonell, autor de la comedia titulada la conquista de Mallorca, de la que habla Moratín en sus Orígenes del teatro español: el padre Ramón Nicolau, monje cartujo, que escribió en verso latino hexámetro la vida de Jesús, María y José: el doctor don Antonio González que tan al vivo expresó su melancolía y tristeza en su Teatro de la muerte, y don Luis Focos traductor de la Merope de Maffey y de la comedia El enfermo imaginario de Moliere y autor de un poema épico de la conquista de Orán. 
Difusos seríamos si hubiésemos de hacer mención de los poetas mallorquines del siglo XIX, y más difusos si hubiésemos de detenernos en el examen de sus producciones. Sin embargo, no debemos pasar en silencio los nombres de don Antonio Llodrá, don Juan Nicolau, don Juan Muntaner y García, canónigo de esta santa iglesia y arzobispo electo de Caracas, don Leonardo Planes, don Nicolás Armengol, don Nicolás Campaner, oidor de esta real audiencia, don Pedro Andreu y don Vicente Far. Todos ellos han dejado 
conceptuosos versos y de todos ellos hemos hablado detenidamente en nuestro diccionario de escritores mallorquines. 

De los que actualmente viven omitimos hacer mención, atendida la diversidad de su mérito, temerosos de herir la modestia de los unos, hablando de ellos con el elogio que merecen, y la susceptibilidad de los otros, pasándolos en silencio. 
Palma 19 de octubre de 1850. 

JOAQUÍN MARÍA BOVER. 

viernes, 27 de agosto de 2021

Geroni Rosselló, LO REY CONQUERIDOR, joglar de Maylorcha

LO REY CONQUERIDOR.

(Del Joglar de Maylorcha.)


Denant los murs de Maylorcha,  De Maylorcha en la ciutat,  S'apareyla l'host christiana,  Combatre fort desirant.


I.

Denant los murs de Maylorcha,

De Maylorcha en la ciutat,

S'apareyla l'host christiana,

Combatre fort desirant.


Lo brugit s'òu de las armas,

Trompas sonan e atabals,

Pavallós e tendes levan,

E mòuense de tots latz.


En Jacme rey d'Aragó,

Cavalcant en son cavayl,

Guarnit de èlm, espasa nua,

Quax no pòt pus esperar.

D'ira sos uyls li flamejan,

E d'ira son còr li bat;

Car no sguarda un sarrahí

Sens que hage sed de sa sanch.


Sagrament eyl prench dels nobles;

Tots los guerrers han jurat

De fer presa de la vila

O de morir massacrant.


Cent tors la vila environan,

Guarnides d'homens armats;

Mas, armes no l'espaventan

Ne host l'espaventa may.


E sguardant la part del mur

Que los ginys han derrocat,

Enaxí parla a los seus,

Metent l'ira en son parlar:


- “Sanct Jordi! Sancta Maria!

Lá vos esperan: á lor!

Cascun lo primer y sia

Si sent la fe dins son cor.


Hoc, molts n'y ha, mas no'ls ajuda

Lo braç ferm de Jesu-Christ;

Quant lur força hauretz retuda

Tot l'infern n'estará trist.

A lor! vergonya, chrestians!

Deus ho vol e jo'n suy cert:

Paucha es la sanch del vilans

P'els dampnatges que 'm soffert.


Ne burgés ne cavayler

Gir son dors, enquer que las;

Car será vil homeyer

E traydor qui torn atrás.


Per còlp ne per nafra pocha

Vuyla negun romanir;

Hajatz tots lo còr de rocha,

Ans que deshonra morir.


Qui vege a son frare occiure,

Vage avant, comanlo a Deu;

Per venjarlo vuyla viure,

E son còlp sia pus greu.


Negun en son briu defala,

Haje'n sed de sanch infael;

Sarrahíns morts fan l'escala

Per ont puja l'arma al cel. (alma)


A lor! car Deus ens convida

A la victoria en est jorn;

Non rest enemich ab vida

En plus d'una legua en torn.

De vostres lançes quiscuna

Un cap sarrahí aport;

No hage sageta ninguna

Que no'n féra a un de mort.


De sanch de los vostres ávis

Guardatzlos plenes les mans;

Anatz venjar lurs agrávis

Fentne lo past dels milans.


Siatz l'açòt que Deus los dona,

No hagen treua ne perdó;

Faytz de lurs caps tor redona

Ont metetz lo ganfanó.


Muyren tuyt, pus master s'es,

Los qui no 's reten sclaus,

E façam p'els palafres

Estables de lurs palaus.


Vostre es lo forment que menjan,

Vostres son los lurs havers;

Esguardatzlos com s'arrenjan

Per vos emblar vostres plaers.


A quiscun tolgatz la vida,

Li tolretz del còrs verí;

l'Almudayna lá 'us convida;

En nom de Deu, anemhí.


Feritz en las vil maynades

Calcigant çerveyls por lá;

l'ombra irada dels Monchades

Lo sender eus mostrará.


De Mafumet la senyera

Ofega de ira lo còr;

La victoria ens vé derrera...

Cavaylers, á lor! á lor!” -


Dix lo rey, e quax volant

La ciutat scometia,

Diënt l'host: - “Avant! avant!

Sanct Jordi! Sancta María!”


II.


Clams de dolor, mant dampnatge,

Brugit dels brants e'ls escuts,

L'ira faënt son carnatge,

Sobrats morts, cavayls perduts;


Sòns dels atabals de guerra,

Maçes, lançes e colteyls,

Flums de sanch corrent per terra,

Caps redolant sens capeyls;


Tors qui s'esfondrant conmouen

Les potestats del infern,

Guerrers qui col vent se mouen,

E flamas e foch etern....


Maylorcha! Maylorcha beyla!

Christ desliura ta ciutat;

Martyrs donan sanch per eyla,

Tras d'un rey benavirat.


Leós de tú fan lur presa,

Ton senyor será Aragó;

Rey noveyl no 't dó feresa,

Pus la crotz es son panó.


Sanct Jòrdi a la gloria 'l porta,

Cavalcant ab cavayl blanch;

La stela d'Abú s'es morta,

E càu dins un mar de sanch.


Quiscun alberch e mesquita,

Com casteyls s'han de esvahí;

Que sa ruina estia scrita

No ho vol creure 'l sarrahí.


Quiscun alberch e mesquita,  Com casteyls s'han de esvahí;  Que sa ruina estia scrita  No ho vol creure 'l sarrahí.


F. Mistral, chatelain, tresor, Felibrige


E- “¡Valor, fils del propheta!

Dix lo Xech als seus, broxant;

Non hage negun qui 's reta,

Car gaudeix lo trespassant.

Homeyers creman e talen,

D'ira cruel lo còr encès;

No saben eyls ço que valen

Fils d'un poble may sotsmes.


Mostratzlos qu'havets coratge,

E que tots amatz morir,

Ans que viure en vassalatge

Del qui occiu a son albir.


Per ço car de lig no tenen,

N'es malvestat lo còr seu;

Famolents açí s'en venen,

Desamparats de son Deu.


De vostre aur ab las mans plenes,

Volen sejornar los vils,

E metránvos en cadenes,

Malensenyant vostres fils.


No han dret e no han justicia,

E com lops per ço los veig;

De vostre haver han cubdicia,

De vostres fembres cobeig.


Per los vençre e per combatre,

Son secors eus dona Alá;

Eyl d'un còlp los pòt abatre,

Car sols eyl es sobirá.


Non hage negun qui 's reta;

Deffenetz vostres maysós;

Feritzlos, fils del propheta!

Mafumet, confonetzlos!” -


E lo sarrahi cridant,

Pus fort l'autre scometia...

E 'ls chrestians: - “Avant! avant!

Sanct Jordi! Sancta Maria!”-


E'l carnatge es renoveyla,

E 'ls critz arriban trò 'l cel;

Maylorcha! Maylorcha beyla!

Ton baptisme n'es fort cruel!


De ferir las hosts s'aglassan;

S'huja el braç de donar tayls;

Los qui los brants ultrapassan,

Los trossejan los cavayls.


Dona lo ferre ab lo ferre,

E spurnes n'ixen de foch;

Los uns avant per conquerre,

Los autres ferms com un roch.


L'ombra de la mort es ceyla

Qui en sus de las hosts s'ha stes;

No abastan escuts per eyla,

Ne lo perpunt, ne l'arnes.


E d'ira los còrs sclaten,

Uns dels autres faent scarn;

Lo ferre dels qui combaten

S'esmussa de tallar carn.


D'En Jacme lo cavayl corre

Ont lo peril es pus greu;

De son escut sanch decorre,

Mays va ab l'ajuda de Deu.


Ardit e spasa sanguenta,

Par lo venjament armat;

Lamp dins las núus que spaventa,

Áliga dins tempestat.


No y ha qui sos colps suport;

No y ha qui no's reta á eyl,

Car es senyal de la mort

Lo dragó de son capeyl.


Li paguá, son dors girant,

Ja scometre no 'l volia;

E 'l christians: - “Avant! avant!

Sanct Jòrdi! Sancta Maria!” -


E l'host christiana camina,

Com l'ona del mar brugent,

E desfá l'host sarrahina,

Com desfá la bòyra el vent.

Lançan l'arma los qui fujen,

Car per fugir n'es pesán;

Mas d'occiure no s'en hujen

Los qui derrera los ván.


E 'Is christians fan d'eyls carnatje,

Xi com lur crueltat mereix:

Crida 'l vençut sens coratje,

Mas Alah no 'Is exauseix.


- “Leissatznos vida, chrestians,

E faytz ço que 'us sia mils!” -

Dixen los veyls angoxans.

Las mayres: - “Perdó p'els fils!” -


Ploroses las puelles ixen,

Faules plenes d'aur e argent,

E: - “Prenetz, prenetz, los dixen,

No'ns fassatz, no'ns fassatz nient.” -


E l'host de Christ, de son cor,

Massacrant per çá e per lá,

Sols respòn: - “A lor! a lor!” -

Membrant de lo que jurá.

Sarrahins combatre a mort

Fó de Aragó la costum;

Per ço corre ab lo còr fort,

Per dins sanch, dins foch, dins fum.

E ja 'l Xech se desespera

E gira son dòrs e fuig;

Mas va li En Jacme derrera,

E li diu ences d'enuig:


- No cal t'estojes en casa;

No 't cal, no, fugir, no 't cal;

De la beyna trau l'espasa,

Veurás dels dos qui mes val.


Mostra'm al menys ton coratge;

Car mas tany a cavaylers,

Que a mos vassayls far dampnatge

E captivar lurs uxers.


No fuges del qui 't contrasta,

Sapia bè morir com dius,

El qui ha viltat que li basta

Per encreuar los catius. -


E 'l rey per fi'l desarmava;

E per la barba el tenia,

E l'host encare cridava:

- “Sanct Jordi! Sancta Maria!” -

___


EL REY CONQUISTADOR.

(Del Juglar de Mallorca.)

I.

Delante los muros de la ciudad de Mallorca, se dispone la hueste cristiana al asalto, y arde valerosa en deseos de combatir.

Óyese el ruido de las armas: resuenan por do quiera clarines y atabales: las tiendas levántanse y los pabellones, y cunde el movimiento en todas partes.

Don Jaime, rey de Aragón, montado a caballo, ceñido el yelmo y desnuda la espada, a duras penas contiene sus bríos y su impaciencia.

Chispéanle de ira sus ojos y le palpita de enojo el corazón, pues sed de sangre le devora al ver un solo sarraceno.

Juramento recibió a todos los nobles: todos sus guerreros han jurado entrar triunfantes en la ciudad o morir matando.

Cien torres defendidas por bien armados combatientes circundan la capital (2); mas no le espantó nunca al rey el aparato de las armas, ni hueste le hizo miedo.

Y mirando en el muro la brecha que abrieron las máquinas de guerra (ingenios, ginys, enginys), con palabras llenas de ira, dice a los suyos:

- San Jorge! Santa María! Allí os esperan ya: a ellos! Sea cada uno de vosotros el primero que hiera si en su espíritu arder la fé.

Sí, muchos son los enemigos; mas no les ayuda el brazo potente de Jesucristo. Cuando les hayáis vencido, habréis llenado de angustia el infierno todo.

A ellos! venganza, cristianos! Dios lo quiere, os lo aseguro: toda la sangre de esos villanos no compensará nunca nuestros sufrimientos.

Ni vasallo, ni caballero vuelva jamás la espalda, aun cuando le rinda el cansancio: vil asesino y traidor será quien retroceda.

Que nadie retroceda por golpe o por leve herida; todos corazón de piedra; antes la muerte que la deshonra.

Quien viere caer muerto a su hermano herido de muerte, siga adelante y ruegue a Dios por su alma; procure vivir para vengarle, y sean más terribles sus estocadas.

Nadie ceda en su furor; infúndaos aliento la sed de sangre infiel: cadáveres de enemigos han de formar la escala por donde vuestras almas suban al cielo.

A ellos! Invítanos hoy Dios a la victoria: en una legua a la redonda no ha de quedar con vida ninguno de nuestros adversarios.

Cada pica llevar debe por trofeo una cabeza musulmana: cada saeta ha de herir de muerte a un enemigo.

Mirad; manchadas tienen sus manos con sangre de vuestros abuelos; corred a vengar tantos agravios; haciendo de sus cuerpos pasto de milanos.

Sed para ellos el azote de Dios; no les concedáis tregua ni perdón; levantad con sus cráneos una torre para enarbolar en ella el cristiano estandarte.

Fuerza es, mueran los que no se rindan esclavos; convertid sus adornados palacios en establos para vuestros palafrenes.

Hasta el pan que comen os pertenece, vuestras son sus haciendas todas: mirad como se disponen y se ordenan para arrebataros los placeres del botín.

Veneno quitareis al cuerpo de aquellos a quienes arranquéis el alma: bríndaos allá la formidable Almudayna: avancemos en el nombre de Dios.

Cargad contra las viles mesnadas, hollando cabezas agarenas; la sombra airada de los Moncadas os señalará la senda de la gloria.

El estandarte de Mahoma me ahoga el corazón de ira: la victoria nos viene en pos. Caballeros, a ellos! a ellos!”-

Dice el rey, y volando se dirige contra la ciudad, en tanto que la hueste esclama:
- “Adelante! adelante! San Jorge! Santa Maria!”-

II.

Gemidos de dolor, inmenso daño, ruido de espadas y broqueles, la ira haciendo horrible carnicería, vencidos muertos, caballos estraviados;

Sones de atabales, mazas, lanzas y alfanges; ríos de sangre corriendo por el suelo, y cabezas rodando sin casco.

Torres que al hundirse conmueven todo el poder del infierno, guerreros que corren y se mueven como el viento, y llamas y sempiterno fuego...

¡Ah, Mallorca! ¡hermosa Mallorca! hoy Cristo liberta tu ciudad; numerosos mártires vierten por ella su sangre, en pos de un rey afortunado.

Leones son los que acometen; Aragón será tu dueño. No te dé espanto tu nuevo señor, pues lleva la cruz por enseña.

San Jorge es quién le conduce a la gloria, cabalgando en un caballo blanco (3); en un mar de sangre cae eclipsada la estrella de Abu-Yahie.

Cada casa, cada mezquita ha de asaltarse como un castillo; no quiere creer el obstinado sarraceno que esté escrita su ruina.

Y - “Valor, hijos del profeta, dice el Jeque a los suyos esgrimiendo su cimitarra; nadie se rinda; eterna venturanza galardona al que muere combatiendo por la fé.

Asesinos son los que, encendido el corazón de ira, vienen a talar vuestras haciendas y a incendiar vuestras casas: mas ellos ignoran cuanto vale el furor de un pueblo nunca esclavo.

Mostradle vuestro esfuerzo y vuestro valor, mostradle que preferís la muerte, a ser siervos del que a su capricho asesina.

Su corazón es la iniquidad; no tienen ley ni religión: por eso vienen aquí hambrientos y desamparados de Dios.

Repletos de vuestro oro se han propuesto vivir en la molicie; y os cargarán de cadenas, y corromperán el alma de vuestros hijos.

No conocen el derecho ni la justicia; por eso les veis como una manada de lobos, codiciosos de vuestros bienes y de la hermosura de vuestras mugeres.

Para combatirlos y esterminarlos Alá os prestará su ausilio: él puede con un soplo abatir su soberbia, porque solo él es poderoso y grande.

Nadie ceje; defended con brío el sagrado de vuestras casas: acometedles, hijos de Mahoma; y confúndales el santo profeta!”-

Y dando el sarraceno fuertes alharidos, arremete lleno de coraje... Y los cristianos esclaman: - “Adelante! Adelante! San Jorge! Santa María!” -

Y renuévase la horrible matanza, y llega al cielo la vocería. ¡Ah Mallorca! la hermosa Mallorca! ¡cuán cruel es tu bautismo!

Fatígase la hueste de combatir y el brazo se cansa de dar tajos; despedazan los caballos aquellos a quienes traspasó el filo de las espadas.

Choca el hierro con el hierro, y saltan relucientes chispas; avanzan los unos afanosos de conquista, y los otros aguardan firmes como una roca.

La sombra de la muerte se cierne sobre ambos ejércitos; ni arneses ni cotas de malla bastan para resistirla.

Estalla la ira en los corazones en medio de los denuestos y las burlas: y el hierro del combatiente se embota en la carne del enemigo.

Corre Don Jaime, dirigiendo su bridón hacia donde es mayor el peligro; chorrea sangre su escudo, mas va acompañado del ausilio de Dios.

Valeroso, y agitando su rojo montante, semeja la venganza armada, rayo terrible que fulgura entre las nubes, águila en medio de la tempestad.

No hay nadie que resista a sus recios mandobles, nadie que a su empuje no ceda; señal es de muerte el dragón que lleva por cimera (4).

Ya el pagano vuelve la espalda; ya no osa acometer; y repiten los cristianos:
- “Adelante! adelante! San Jorge! Santa Maria!

La hueste de Cristo avanza como las oleadas del mar tempestuoso, y deshace las filas del ejército musulmán, asi como el aquilón arrolla la niebla (5).

Arrojan las armas los fugitivos, porque son pesadas para la fuga; mas no se cansan de herir los que les persiguen.

Y en ellos hace el cristiano terrible carnicería, tal como merece su crueldad. Perdido ya el ánimo, vocean los agarenos espantosamente; mas Alá ya no les escucha.

Y salen los ancianos, esclamando llenos de angustia: - “Perdonadnos la vida, y haced cuanto os plazca!” - Y las madres añaden: - “Perdón para nuestros hijos!” -

Y llorosas muéstranse las doncellas, de oro y plata llena la falda, diciendo: - “Tomad! tomad, con tal que no atentéis contra nosotras!” - (6)

Y la hueste cristiana, llena de brío, y esparciendo la muerte por todas partes, contesta recordando sus juramentos: - “A ellos! a ellos!” -

Guerra a muerte al musulmán, fue siempre de Aragón la divisa; por eso corre con esforzado ánimo por entre sangre, humo y fuego.

Y desesperado el Jeque vuelve las espaldas y emprende la fuga (7). Síguele Don Jaime diciéndole lleno de enojo:

- Inútil es que vayas a guarecerte en tu casa; que huyas de mi presencia: desembayna tu espada, y veremos de los dos quien más vale.

Pruébame a lo menos que tienes valor; que al fin esto cumple más a caballeros, que entretenerte en hacer daño a mis vasallos y en apresar sus naves.

No huyas, no, de quien te reta: y sepa morir dignamente como dices, el que tiene sobrada vileza para crucificar a los cautivos. -

Y por fin el rey le desarmaba, y le tenía asido de la barba (8); y aun resonaba el tremendo grito de la hueste: - “San Jorge! Santa María!” -

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