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lunes, 30 de agosto de 2021

CONSTANÇA D'ARAGÓ. 1284.

CONSTANÇA D'ARAGÓ.

1284.

https://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_III_de_Arag%C3%B3n

https://es.wikipedia.org/wiki/Constanza_II_de_Sicilia

Respira, cor meu, respira,  Que prest del foch que 'l' turmenta  No romandrá ni una espira:


- Respira, cor meu, respira,

Que prest del foch que 'l' turmenta

No romandrá ni una espira:

Un broll de sanch no 'm retgira

Si de sanch las taques renta.

De ta llarga malaltía

Remey será aquexa sanch.

¿Qu'importa que noble sia?

Mes ho era la qu'un dia

Feu vermell mon manto blanch.

En mitx de tanta grandesa

Qu'als pesars consol no dona,

De cruels inimichs ofesa,

Per enganar ma tristesa

Duya d'òr una corona.


CONSTANZA DE ARAGÓN.

1284.

- Alienta, corazón mío, alienta; pronto no quedará ni una chispa del fuego que te abrasa; no me infunde pavor un chorro de sangre, si lava manchas de sangre.

Medicina a tu larga enfermedad será esta sangre. ¿Qué importa que sea noble?
Más lo era la que un dia enrojeció la blancura de mi manto.

En medio de tanta grandeza, escaso lenitivo a mis pesares, por crueles enemigos ultrajada, no logró jamás mi corona de oro engañar mi tristeza.


CONSTANÇA D'ARAGÓ. 1284. Rey en Pere III, Pedro III de Aragón


Mes fins ara 's pot dir qu'era

Reyna solament de nom

L'esposa del rey en Pere:

Que som reyna vertadera

Ben prompte ho veurá tothom.

Res em fa que pugan creure

Que de bronzo un cor abrich.

No 'm quedarán res a deure:

Del cálzer que 'm feren beure

Ne beurá mon inimich.

Que plor. Si. Qu'ensaboresca

Aquell glop d'amarch verí.

Per ágre que li paresca,

Com las gotes d'una bresca

Els seus plors serán per mí.

Y ¡cóm s'engana si espera

Que podrá la compassió

Fer tornar mon bras arrera!

L'esposa del rey en Pere

Arrera no torna, no.

Primer daria a mans plenes

Les joyes de mon tresor,

Mon manto faria benes,

Sanch treuria de mes venes,

Trossos faria mon cor.

Que totes les nits encara

Quant estich mitx condormida,

M'arriba una veu ben clara,

La triste veu de mon pare,

Que “mort y venjança” crida.


Mas, hasta ahora solo en el nombre puede decirse que era reina la esposa del rey Don Pedro, pronto confesará el mundo que soy reina verdadera.

Que lo crean, que es de bronce mi corazón! Saldada quedará la deuda. Del cáliz que me dio a beber beberá mi enemigo.

Que llore. Sí. Que saboree toda la hiel de aquel veneno. Qué importa que sea amargo; como gotas de miel serán sus lágrimas para mi corazón.

Y ¡cuánto se engaña si espera que podrá la compasión detener mi brazo! No retrocede, no, la esposa del rey Don Pedro. (III de Aragón)

Antes desperdiciaría las joyas de mi tesoro, trizas haría de mi manto real, regaría la sangre de mis venas, rompería en pedazos mi corazón.

Que todas las noches, cuando viene el sueño a cerrar mis párpados, llega todavía la voz triste de mi padre clamando “muerte y venganza”.


Venjança, dolsa venjança,

Anys fa qu'envers tú m'empenyen

El desitx y l'esperança;

Pero avuy mon bras l''alcança,

Avuy mos brassos l''estrenyen.

No 'l' deixaré. No m'espanta,

No 'm gela 'l cor el nom teu:

Quant ets justa també ets santa,

Ets un cástich qu'adelanta

L'invisible má de Deu.

Me venjaré a tota ultrança:

Qu'el botxí son ferro esmol,

Y axí veurán còm s'alcança;

Qu'aquesta avorrida França

En sentir mon nom tremol. -


Axó 's deya a sí matexa

La reyna dona Constança,

La muller del rey en Pere,

Qu'en la Sicilia comanda.

En son palau de Messina

Tanta de gent s'ha aplegada,

Que en sa cort, mes no 'n tendría

L'emperatriu de Alemanya.

En son trono está la reyna

Ab la corona posada,

Ab lo pom d'òr y lo sceptre,

Distintius de soberana.

Dels infants que tant estima

Un ne vol a cada banda,


Venganza, dulce venganza! años ha que a ti me arrastra mi anhelo, tú eres mi única ilusión; mas hoy logro alcanzarte, hoy te estrecho entre mis brazos.

No te dejaré. No me estremece, no hiela tu nombre mi corazón; eres el castigo que anticipa la invisible mano de Dios.

Me vengaré a todo trance; que afile su hacha el verdugo; así verá el mundo como tiembla solo a mi nombre esa aborrecida Francia. -

Así hablaba a su corazón Doña Constanza, la esposa del rey Don Pedro, la soberana de Sicilia.

Es tanta la muchedumbre que se ha juntado en su palacio de Mesina, que más grande no la tuviera en su corte la emperatriz de Alemania.

En su trono está la reina, ceñida a su frente la corona, en sus manos el globo de oro y el cetro, emblemas de soberana.

A su lado tiene a sus amados hijos, su alteza


Té en Frederich a má esquerra,

A má dreta l'alt en Jacme.

Y sols ells tres allá séuen

En les cadires daurades,

Sobre vistosa catifa

De flors vermelles y blaves.
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Ornament que sembla impròpi,

Del costat la paret tapan

Una folgada cortina

Y un dosser de negre llana.


De Jesucrist la figura

Imponent allá destaca,

Coronat el cap d'espines,

En la creu les mans clavades,

Devant ella resplandexen

De cera groga sis atxes

Que ab la seua llum recordan

Les de trista funeraria.

Y prop d'allá per lo sèries

De terror el pit conglassan

De set rigurosos jutges,

Vestits de negre, les cares,
___


Ni se miren, ni sonríuen,

Ni se parlan ab veu baxa,

Y aquella cambra está plena

De cavallers y de dames;



el infante Federico a la izquierda, y a la diestra Don Jaime.

Solo ellos tres ocupan los dorados asientos sobre una vistosa alfombra de flores azules y coloradas.

___

Impropio semeja el ornamento de la estancia; de un lado cubren la pared una holgada cortina y un dosel de negra lana.

En el fondo destaca severa y majestuosa la imagen de Jesucristo, coronado de espinas y clavado en la cruz.

Sobre el altar resplandecen seis blandones de amarilla cera, y su luz recuerda la de tristes funerales.

Y junto a él se hallan sentados y vestidos de negro siete jueces de imponente aspecto; su rostro hiela de terror.

____


No se dirigen una mirada, ni sonríen, ni se hablan por lo bajo, y está llena la sala de damas y caballeros,


De patges y de donzelles,

De barons de antich paratge,

De prelats que duhen mitra,

De guerrers qu'han guanyat fama;

De valents que compartexen

Ab el gran Rotger de Lauria

Lo domini de les ones,

Els perills de les borrasques.

Hi há nobles de Sicilia,

De la Grecia, d'Alemanya,

Catalans, aragonesos...

Sols un de francesa rassa.
____


En Carles príncep de Nápols,

Del tronch d'Anjú noble rama,

Que a n'en Rotger sens afronta

Rendí sa vensuda espasa,

N'es aquest qu'allá se troba

Presoner y en mitx de llançes,

Aguardant que decidesca

De sa vida una paraula.

Ni la tem, ni la provoca.

De sos ulls tranquils no saltan

Ni de fel amargues gotes,

Ni espires d'encesa rábia.

Sabent a qué está sotsmesa

La cega sòrt de les armes,

Ni l'orgull son front axeca,

Ni 'l dolor son front acala.


De pajes, doncellas y barones de antiguo linaje, de prelados y guerreros de ilustre fama,

De valientes que con el gran Roger de Lauria compartieron el dominio de las olas y el peligro de las tormentas.

Hay nobles de Sicilia, de Grecia, de Alemania, catalanes, aragoneses.... uno sólo hay, uno de francesa estirpe.

Don Carlos príncipe de Nápoles, de la noble rama de Anjou, el que sin afrenta depuso a los pies de Roger su vencida espada,

Es el que allí entre lanzas se halla prisionero, aguardando a que decida de su suerte una palabra.

Ni la teme, ni la provoca. De sus tranquilos ojos no se desprenden amargas gotas de hiel, ni una chispa de furor centellea de sus pupilas.

Sabe que es ciega la suerte de las armas, he aquí porqué ni eleva su frente el orgullo, ni la abate el dolor.


Mes fort que son bras de ferro

Quant feria en la batalla,

Un cor té que no 'l doblegan

De la mort les amenasses.

Prou coneix qu'ella s'acosta,

La remor sent de ses ales,

Y la sent com grossa alzina

Els bramuls de la ventada.

____

Fit a fit la reina 'l mira,

Y llavores sí que ratja

Sanch mes viva y mes bullenta

De son cor l'antiga llaga!

Del color de les roselles

Enceses mostre les galtes,

Y del foch qu'en son pit cova

Respiran p'els ulls les flames.

___


Rompent aquell llarch silenci:

- ¿Sabeu, oh jutges, esclama,

Que del Rey Manfré som filla?...

Som la filla desditxada! -

Y sa passió rencorosa

Cedint a la pena amarga,

Son esperit li flaquetja,

Y sos ulls en plors esclatan.


Más fuerte que su brazo de hierro cuando hiere en la batalla, más fuerte es su corazón; no le ablandan las amenazas de la muerte.

Bien conoce que esta se aproxima, ya siente el rumor de sus olas; siente como la poderosa encina los bramidos del vendaval.

Le contempla la reina tenazmente, fija en él su mirada, y es entonces más viva y ardiente la sangre que chorrea por la antigua llaga de su corazón.

Enciende su rostro el color de la amapola, y sale por sus ojos la llama del fuego que devora su pecho.

Rompiendo aquel tan largo silencio exclama:

¿Sabéis, oh jueces, que soy la desdichada hija del rey Manfredo?... -

Y cediendo a su amarga pena la pasión rencorosa, flaquea su espíritu y rompe en llanto.



- No ploreu, aquells responen,

Senyora, seréu venjada.

Del rey Manfré la memoria

Lo temps no ha esborrat encara.

Del rey Coradí l'afronta

Hem pesat en la balança:

Cap per cap es la justicia,

Mort per mort la lley demana. -

- Demá...! y s'atura. - Reyna!

Diu el príncep ab gran calma,

Si fòs encara possible

Demanaria una gracia.

- No hi há mercé. - Es tan petita!

- Y es? - Morir quant la campana

Tòqui a las tres del capvespre

La tercera batayada.

- Per qué axí?... - Demá 's divendres,

Mon calvari es una plassa,

Y en el seu en aquesta hora

Mon Redemptor espirava.
___

Commoguda, com si fossen

Tan poques y humils paraules

Ferest tró d'una centella

Que reventás dins la cambra,

La reina s'axeca dreta,

Gira el cap, y ses mirades

En la figura 'n tropessan

Que baix del dosser ressalta.


- No lloréis, responden los jueces, seréis vengada señora. El tiempo no ha borrado todavía la memoria del rey Manfredo.

Hemos pesado en la balanza la afrenta del rey Coradino; cabeza por cabeza, esta es la justicia; muerte por muerte, esta es la ley.

- Mañana...! y se detiene. - Reina! dice el príncipe con sosiego, si aún fuera posible os pediría una gracia.

- No hay perdón. - Es tan corta...! - Y es?

- Morir a las tres de la tarde, al sonar la tercera campanada.

- Por qué así?... - Mañana es viernes, una plaza es mi calvario, y en el suyo y en aquella hora exhaló mi Redentor el último suspiro. -

Conmovida, como si estas breves y humildes palabras fuesen el pavoroso trueno de un rayo caído en la estancia,

Levántase la reina, vuelve la cabeza y su mirada se encuentra con la figura que bajo el dosel extiende sus brazos.


Gran batech el cor li dona,

Mut gemech son pit eczhala, (exhala)

Y ab sa veu que li tremola,

Pero veu ben estil-lada:

- Barons, diu, en Catalunya

Lo Rey mon espòs s'encuantra,

A ell li pertany fer sentencia

De tal príncep en la causa.

Si mon perdó necessita,

Lo té ja, qu'a mí no 'm bastan

Els llorers que se mostian,

Els llorers qu'ab sanch se guanyan. -


Com estorats tots se quedan

Mentres qu'ella s'adelanta,

Al príncep besa en la boca

Y sa ma dreta li allarga.

Y ningú 's tem que sa esquerra

Comprimint son pit estava,

Y que 's deya a sí matexa:

- ¡Calla, cor meu, calla, calla!

No 'm recordis que som reyna,

Recórdem que som cristiana,

Que Jesucrist es mon mestre,

Que Jesucrist es mon pare. -

____

Sacude su corazón un fuerte latido, mudas quejas su pecho exhala, y con voz temblorosa pero segura:

- Barones, dice, en Cataluña se halla el rey mi esposo, a él toca fallar en la causa de este príncipe.

Si mi perdón necesita, lo tiene ya; no me bastan laureles que se marchitan, laureles ganados con sangre.

Asombrada queda la muchedumbre mientras ella se adelanta, besa al príncipe en la boca y le alarga su diestra.

Y nadie se apercibe de que comprimiendo con la otra mano su corazón, le decía:
- Calla, corazón mío, calla, calla!

No me recuerdes que soy reina, recuérdame que soy cristiana, que Jesucristo es mi maestro, que Jesucristo es mi padre. -

___

GERÓNI FORTEZA.LO CANT DELS AUCELLS. LO PATJE.

GERÓNI FORTEZA.

Al mateix temps que es feu conexer est jove poeta per sos artícles en prosa castellana en los periódichs de Palma, prenia part en lo renaxement de la literatura patria, escriguent poesies mallorquines, ahont espresa los tendres y purs sentiments de la seua ánima. El publich conex y ha llegit ab gust les poques que es deuen a sa ploma; y lo Consistori dels Jochs florals de Barcelona del any 1871 feu menció honorífica de lo romanç titolat Lo cant dels aucells. En la Revista Balear n'havem vistes d'altres que no son menys dignes de llegirse.

Naxqué (lo; el) dia 23 de decembre de 1846.


LO CANT DELS AUCELLS.


Quant rojench lo sol s'axeca

De dins les ones del mar,

Y lo cim del mont daurantse

Mostra 'l dia a los barranchs,


Riu y canta y volatetja

L'aucellet dintre los valls,

Responent a l'armonía

Dels boscatjes llunyedans.


Torna al niu al cap d'estona,

Y conta piulant, piulant

A sos tendres fills que 'l cridan

L'alegría de los camps.


EL CANTO DE LAS AVES.

Majestuoso y resplandeciente se eleva el sol de entre las olas del mar, y dorándose las cumbres, señalan a los barrancos el nacimiento del día.

Respondiendo a las armonías de lejanos bosques, ríe la avecilla, y canta, y revolotea en el valle.

Torna luego al nido, y con repetidos gorjeos describe a sus tiernos hijos la alegría de los campos.


Els diu com porta la terra

Garlanda color rosat,

Pera poder tota hermosa

Rebre al rey de los espays.


Y d'òr lo mantell rumbetja,

Les aures ompl' de cantars,

Y tota 's fon ab aromes,

Agrahida a son esguart.


Y 'ls núbols color de púrpre

Cap al cel s'en van pujant,

Y s'allunyen y se perden

Y ab quiscum un cor s'en vá.


Els conta com dexen caure

Les roses sos dïamants,

Sobre els clavells que 's despertan

Ab l' ofrena matinal.


Com l'ardida papallona,

Flor del aire, vé jugant,

Y conversa ab les abelles

Y les flors besa al pasar.


Com la clara fontinyola

Remoretja entre penyals,

Y retrata la puresa

De los lliris boscatans.


Díceles como ciñe la tierra guirnalda purpurina, para recibir toda hermosa y engalanada al rey de los espacios.

Como ostenta su magnífico velo de oro, llena las auras de cantares, y se exhala en aromas, agradecida a sus miradas.

Como las nubes de grana van subiendo en el horizonte, y se alejan, y se pierden, y cada una se lleva un corazón.

Como la enamorada rosa deja caer sus diamantes sobre el clavel, que se despierta al recibir en su cáliz la ofrenda matutina.

Como la pintada mariposa, flor del aire, viene jugueteando, y dice amores a las abejas y besa al pasar los capullos.

Como la clara fuentecilla murmura, deslizándose entre peñascos, y retrata el purísimo color de los lirios silvestres.


¿No sentiu com vos convidan

Los aucells del comellar,

Los ecos de les montanyes

Y la flayra dels pinars?


- Axecau, fills meus, les ales,

Y del niu el mon guaytau;

Exa terra delitosa

Algun jorn heu de trescar. -
____


Ja lo sol trist s'en devalla

A morir a dins la mar,

Y s'ullada tremolosa

Escampa el dol per la vall.


L'aucellet ple de recança

Mira 'l sol l' adeu cantant,

Y ab sentides cantarelles

L'oratjol fa suspirar.


Torna al niu al cap d'estona,

Y conta piulant, piulant

A sos tendres fills que ploran

L'orfanesa de los camps.


Diu com vé la bòira negra

De la fosca inmensitat,

Y la nit demunt ses ales

Fa sentir sa veu d'esglay.


¿No oís cómo os convidan los pajarillos de la cañada, los ecos del monte y el murmurio de las selvas?

- Alzad las alas, mis hijuelos, y desde ese nido dirigid los ojos a la tierra: algún día habéis de cruzar este valle deleitoso. -
___

Ya el sol pausado y triste baja a morir en la mar, y su mirada temblorosa difunde el duelo en las hondonadas.

Contémplale quejumbrosa la avecilla, y al despedirle, sus melancólicos cantares hacen suspirar las auras de la noche.

Torna luego al nido, y a sus hijos que dolientes la llaman, les describe con repetidos gorjeos la orfandad (horfandad) de los campos.

Como suben de la inmensidad las nieblas, y viene la noche sobre sus alas, y deja oír su voz de espanto.


Diu que 'ls núbols d'anyorança,

Perque el sol los va dexar,

Ne llensaren l'òr y púrpre

Per vestir color morat.


Y s'apleguen y s'estenen,

Y s'estenen per la mar,

Y per entre la boirada

Cualque estrella tremolant.

Se condol la fontanella

Ab lo mut y fosch penyal,

Que 'ls llíris no s'enmirallen

Dins ses aigues claretjants.


Baxa 's la flor amorosa

Les poncelles per besar,

Si la nit dú la tempesta

Orfanetes romandrán.


L'esburbada papallona

Les floretes ha dexat,

Y's condormen solitaries

De lo grill al gemegar.


Y se adorm també la terra

Al remors del bosch sagrats,

Y son últim jorn somnia

Y la freda eternitat.


Como entristeciéndose las nubes por la ausencia del sol, dejaron sus matices de oro y púrpura para vestir color violado.

Y se agrupan, y se extienden, y bajan hacia el mar, y asoma alguna estrella temblando entre las sombras.

Conduélese la fuentecilla con el mudo y frío peñasco, de que no se miren ya los lirios en sus aguas cristalinas.

Inclina la flor su marchita corola para besar a los tiernos capullos; huérfanos quedaran si la tempestad viene en pos de las tinieblas.

La traviesa mariposa abandonó ya las flores, y se duermen solitarias al monótono gemir de los grillos

Y se aduerme la tierra al rumor sagrado de los bosques, y sueña en su última noche y en la pavorosa eternidad.


- Aplegau, fills meus, les ales,

No tregueu del niu lo cap,

Exa vall, abans tan bella,

D'amargura fa plorar. -
_____


Sent una arpa que suspira,

La conex mon cor glaçat,

Viu recort d' un temps de gloria,

Lo meu cor fa respirar.


Apròp meu la fesomía

Resplandex de l'angel sant,

Que mos ulls venia a cloure

Per donarme sòmnis grats.


Y com l' auba qu'ompl de perles

L'açucena virginal,

Cada auba mon cor omplia

D'esperança, amor y pau.


- Aplega, cor meu, les ales,

Ton consol es allá dalt,

Exa vall, abans tan bella,

D'amargura fa plorar. -

____

- Plegad las alas, hijos míos, no saquéis del nido la cabeza; amarga pena infunde este valle antes tan deleitoso. -
------

Óyense a lo lejos los suspiros de un arpa, la conoce mi corazón helado; mi corazón se estremece a su sonido, vivo recuerdo de un tiempo de gloria.

Junto a mí resplandece la fisionomía del ángel santo, que venía a cerrar mis ojos para infundir en mi alma apacibles ensueños.

Y como derrama sus perlas sobre los capullos virginales, cada aurora henchía mi alma de paz, de amor y de esperanza.

- Pliega (plega) tus alas, corazón mío: en el cielo está tu consolación, llanto de amargura te arrancara este valle, antes tan delicioso y tan bello. -

_____


LO PATJE.

I.


Una nit gelada y fosca,

Quant muda la terra dorm,

A dins son castell vetlavan

Que s'alça altiu demunt morts,

De lo comte Arnau la viuda

Y 'l botxí de son espós,

Guaytant per una finestra

Com la neu queya a poch poch.

Mentre allá dins tot callava,

Remor llunyana de trons

Dexava sentir a estones

Xiscles d'arpelles y còrbs.

- Anem, senyor, me corgela

La feredat d'aquests llochs!

Anem! que la nit es freda

Y la selva me fa pòr!


EL PAJE.

I.

Era una de aquellas noches heladas y oscuras en que parece duerme enmudecida la tierra. En su alcázar, que se eleva altanero sobre cadáveres, velando estaba la viuda del conde Arnaldo con el que fue verdugo de su esposo. Asomados ambos a una ventana, y mientras todo callaba en el castillo, oíase el rumor lejano de los truenos, que alternaba con el funesto graznido de los cuervos y los milanos.

- Apartémonos de aquí, señor: la soledad y tristeza de estos lugares me hiela el corazón! Vámonos que la noche es fría, y me da miedo la negrura de esta selva.


- Dins la neu ¿no veis, senyora,

Una llum color de foch,

Que apar que puja y s'acosta

Com mes vá per dins el bosch?

- No mes veig la llum del guayta

Del castell de Rocafort;

No hi vullau signar, madona,

Que hi morí vostron espòs.

- Anem, donchs; ses torres negres

Ennegrexen lo meu cor!

Comtesa, ¿no veis una ombra

Que baxa per aquell ròst,

Qui cavalca un cavall negre

Y se 'n munta cap al pont?

Ja se 'n entra 'n lo boscatje!

¿Sentiu lo trepitx? ¡ja es pròp!

- Jo no vetx mes que tenebres,

Y... no sent mes que los trons.

- ¡Aquest trapitx m'escarrufa!

- Anem, senyor, qu'el recort...

Anem, que la nit es freda

Y tot quant vetx me fa por!


II.


Ben tancades les finestres,

Dins sa cambra arreconats,

De l'amor ab les dolçures

La nit anavan passant.


- ¿No veis, señora, brillar sobre la nieve una luz color de fuego, que parece que se mueve y se aproxima por entre el ramaje?

- Sólo veo la luz del vigía del castillo de Rocafort.

- Oh! dejad de señalarla con el dedo, señora: allí, allí murió vuestro esposo.

- Vámonos, pues: sus torres negras, negro pavor infunden a mi pecho.

- Condesa, ¿no veis una sombra bajando por el declive, montada en poderoso alazán y dirigiéndose hacia el puente? ¡Ya penetró en el bosque! ¿No oís sus pisadas? ¡Ya está cerca de aquí !

- No veo sino tinieblas, y.... oigo solamente el eco de los truenos.

- ¡Me aterra el rumor de estas pisadas!

- Vámonos, señor; el recuerdo.... Vámonos que la noche está fría, y cuanto veo hiela mi pecho de espanto. -

II.

Escondidos en el más apartado retrete, pasaban la noche anegados en amorosas delicias. Las


Les visions de dol se fonen

Dins lo foch de sos esguarts,

Y ab l' ardor de ses besades

Torna en sí lo cor glaçat:

Tot de cop s'obre la porta

Y romanen esglayats.

- (¡Sense sentir ses petjades!)

¿Per quína porta heu entrat?

- Dins lo castell a tota hora

Quant jo vulla puch entrar,

Tant si está la porta uberta

Com si s' tanca ab pany y clau.

- ¿Quí sou vos? ¿vestit de negre

Y ab un dogal ab la ma?

Y... ¿perqué 'us tapau la cara?

- Som patje d'un regne estrany.

- ¡Patje!... ¡d'hont!... y en aquesta hora...!

¡¡Y el dogal ne ratja sanch!!

- Es un present que 'us envia,

Com a mostra d'amistat,

Un noble que, segons contan

Per açí vostres vasalls,

Fa temps s'en aná a la guerra

Pera vençre los alarbs.

- ¡Ah!... ¡si fós!...¡agonitzava!...

¡Sé ben cert que 'l vaig matar!

- Si que hi jau dins del sepulcre!...

La fredor del vas sagrat

No mata la gelosía,

La febre del desengany!


visiones de muerte se disiparon al fuego de sus miradas; y al calor de sus ardorosos besos tornaba en sí el corazón helado. Abrióse la puerta de repente y quedaron inmóviles y despavoridos.

- (¡Sin percibir siquiera el rumor de sus pasos!) ¿Por dónde habéis entrado?

- A todas horas puedo penetrar en este castillo, bien permanezcan abiertos sus dinteles, bien os encerréis con doble cerradura.

- Mas, ¿quién sois? ¿por qué venís vestido de negro y con un dogal en la mano?
Y.... ¿por qué os cubrís el rostro?

- Soy paje de un reino extraño.

- ¡Paje!.... ¡de quién!.... y a tal hora...!
¡¡Chorrea sangre ese dogal!!

- Es un presente que os envía, en señal de fina amistad, un noble que, según cuentan en voz baja vuestros vasallos, hace tiempo marchó a la guerra para batir a los sarracenos.

- ¡Ah!.... ¡si fuese!.... ¡estaba agonizando!... ¡Seguro estoy de que le maté!

- Sí, sí, cierto es que yace en la sepultura!... mas la fría losa no es bastante para apagar el ardor de los los celos y la fiebre del desengaño!


Sentí remor de besades

Y sospirs assedegats,

Y d'un cor que era de cendra

La sanch encesa brollá.

Sos òssos cruxen, s'axecan,

Forçetjan dins del fossar,

Mossega sos dits de canya

Y futx de la eternitat!...

Sos òssos tenen prou vida

Per donarvos un abraç!

¿Ja no 'us recordau de l'ombra

Que passava p'el barranch?...

¿Conexeu ma fesomía?

¿Conexeu aquest punyal? -

....


Y cau lo traidor en terra

Sus l' esposa criminal:

Fit a fit lo patje 'ls mira

Ab los ulls tot enfonsats,

Y esclata ab una rialla

Que 'l castell fa tremolar.
…..


Lo patje sols era una ombra,

L'ombra era del comte Arnau.


_____

Lo patje sols era una ombra,  L'ombra era del comte Arnau.

Oyó rumor de besos y suspiros sedientos de amor, y brotó la sangre hirviente en su corazón de ceniza! Sus huesos crujen, se levantan, forcejean en la tumba, retuerce sus brazos de caña y huye de la eternidad!... Sus huesos tienen aún vida bastante para abrazaros. ¿Os habéis olvidado ya de la sombra que bajaba por el declive?
¿No recordáis mis facciones (fisionomía)? ¿No reconocéis este puñal? -

..

Y cae el asesino junto a la adúltera: una mirada de odio inextinguible brilla en las hundidas órbitas del paje, y hace retemblar los pilares del castillo una estentórea carcajada.
….....

El paje era solamente una sombra, era la sombra del conde Arnaldo.

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